martes, 21 de enero de 2014

Reseteando el Buffet Prestige (Parte 1ª)

Esta es la historia de un vínculo. Una historia que comienza en 1992. Cuando mis padres me compran  mi primer clarinete. Por supuesto que antes había utilizado el del conservatorio .... pero no es lo mismo. En primer lugar porque era un instrumento de estudio (el legendario E11) y porque que me compraran clarinete era la confirmación por adelantado de querer dedicarme (humildemente) a tocar el clarinete.

 En una muy conocida tienda de Madrid, 6 clarinetes Prestige  esperan a ser probados y escrutados por nuestro profesor, 4 de ellos terminarían en manos de mis compañeros  y en las mías. 




Para no aburrir al lector resumiré, 22 años más tarde: muy buenos momentos, muchos lugares (Ávila, El escorial, Oviedo....etc) momentos de desilusión, alguna lágrima asomando por las mejillas, grandes profesores  y alguno no tanto, te preguntas ¿que hacer? ¿compro nuevo clarinete? (la lista de clarinetes "tope de gama" es larga y muy atractiva).  






Mi decisión: poner el cuentakilómetros a 000000. Realmente no se si es posible hacer eso al 100%. Probablemente sea una quimera, compre o no clarinete dentro de poco, creo que era ineludible reparar y renovar un clarinete cuyo modelo fue icónico hace algún tiempo. Los años, el Ph del sudor de las manos han atacado el baño de plata y además del aspecto estético una buena revisión, nutrición de la madera y un buen enzapatillado  es básico para dar una 2ª juventud a este clarinete.

Dentro de esta reparación se van ha realizar las siguientes acciones: decapado y plateado de las llaves, pilares y otros elementos mecánicos del clarinete (implica eliminar las zapatillas existentes), nutrición y limpieza de la madera, cambio de corchos y el nuevo enzapatillado, mi elección para este último punto ha sido Valentino Master (zapatillas sintéticas de gran sellado)., que no evitará horas de estudio.




Continuará....


Seguir leyendo la 2ª Parte 



5 comentarios:

  1. ¡Interesante historia! Deseando leer la segunda parte

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  2. Yo también tuve la duda de cambiar de clarinete, cuando mi Prestige estaba viejito. Al final, opté por hacer una reconstrucción y no me arrepiento para nada. he probado Prestige nuevos y no tienen nada que ver con el mío. No lo cambio por nada.

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  3. Hola Vicente y gracias por participar en Musicalclarinet. Hay cosas en la vida que además de que sean buenas tienen un valor sentimental que pesa mucho. Aunque en un futuro me compre clarinete, mi Prestige es inevitablemente parte de mi vida y merece ser restaurado tanto para seguir disfrutando tocando o de recuerdo. Una vez más muchas gracias por tu comentario que hace más ilusionante este proceso de restauración. Un saludo

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  4. Estoy muy de acuerdo con Vicente y David, aparte del valor sentimental que tiene el instrumento de toda la vida, con el que hasta estudiado hasta la saciedad, el valor de un instrumento con ya unos años, es algo que hay que guardar como oro en paño. Por mis manos han pasado muchos instrumentos, bien sé que hace algunos años se fabricaban bastante mejor que los más modernos, cuyos costes de fabricación se han reducido en detrimento de la calidad, peor madera (menos curada o seleccionada), peores aleciones, peor bañado y un peor proceso de construcción y ajuste, dan como resultado un abaratamiento de costes y un empeoramiento en cuanto a la calidad general del instrumento. Yo de hecho toco como un Prestige de más de 30 años, que compré ya viejito para restaurarlo y hacer de él un instrumento único que no tiene comparacion por mucho que busques con uno nuevecito.

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    1. Mariano me pasa como a ti. Somos muy clásicos. Muchas gracias por tus comentarios... llenos de sensatez, propia de la experiencia. Un saludo.

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